La ciencia y la tecnología siguen siendo objeto de ajustes y de recortes tras el aval del directorio del Conicet en connivencia con el Gobierno Nacional. La reducción de vacantes para ingresar a la carrera de Investigación del 2018 será del 50% en relación al 2015, último año de crecimiento de ingresantes. Es decir; solo habrá 450 vacantes habilitadas.

 

El peligro de esta clase de accionar profundiza el riesgo de la fuga de cerebros al cerrarse oportunidades laborales para los investigadores. Una situación que se transformó en un estigma de la década del 90´para la ciencia y los investigadores argentinos y que parece volver a desencadenarse.

 

Otra arista importante es la reducción del presupuesto destinado para la ciencia. El Congreso de la nación aprobó un presupuesto que reduce en forma sustancial de 0,75% al 0,59% del PBI respecto al 2015.  Esto tiene su replica en el presente del Conicet, con el achicamiento estructural.

 

Para finalizar, la ciencia, una vez más es tomada como un foco de abandono y desidia por un nuevo gobierno de turno que no lo fija como prioridad y que expone a los investigadores a reducir sus oportunidades de crecimiento y desarrollo en el país.

 

La respuesta socialista en materia científica

Hay una respuesta contundente desde el socialismo que no se remite simplemente a lo teórico y que subyace en la praxis de gestión. En Santa Fe y como propuesta del Presidente del Partido Socialista, Antonio Bonfatti, ya tiene media sanción la creación de un fondo para Ciencia, Tecnología e Innovación, con el objetivo de consolidar un modelo ejemplar provincial en el país. Este plan de acción aumentará en forma sostenida el presupuesto provincial, profundizará lo inherente al fomento de la investigación, formación científica y tecnológica y la apropiación social de los beneficios de la ciencia para el desarrollo socio-cultural de la provincia.

 

Si el camino que quiere transitar la Alianza Cambiemos es el ajuste en ciencia y tecnología, y atacar el núcleo de investigación socialmente relevante y la universidad pública y gratuita, como socialistas nos vemos en la necesidad de marcar esta diferencia en defensa de los trabajadores y del futuro de la ciencia de nuestro país.