El Centro Científico, Tecnológico y Educativo “Acuario del Río Paraná” cumplió su primer año de funcionamiento.

Una iniciativa pública del Gobierno de la Provincia de Santa Fe en favor de la conservación ambiental y el aprovechamiento sustentable de uno de los recursos de agua dulce más importantes y biodiversos del planeta: el Río Paraná.

Acuario del Río Paraná, constituye un Centro multifunción, único en su tipo en Argentina y Latinoamérica, donde se entrelazan de manera innovadora la educación, la ciencia, el ambiente y la biodiversidad, con la comunidad.

De este modo, junto a la parte recreativa, de exhibición, se hace foco en el desarrollo científico y tecnológico y la investigación, componentes esenciales para este para este proyecto.

Al respecto el precandidato a gobernador y ex mandatario provincial, Antonio Bonfatti expresó: “Es un proyecto colectivo, que empezó en el gobierno de Hermes Binner, la continuamos en el mío y la terminó Miguel Lifschitz. El objetivo es articular los sectores productivos y científico-tecnologico, a partir de un recurso maravilloso como el Río Paraná”.

El Acuario tiene un año de historia pero muchísimo futuro, esperamos tener muchas propuestas para trabajar por la educación y por la ciencia y también por la producción de peces autóctonos en nuestro territorio, para generar más criaderos, estar junto a los productores y generar nuevos puestos de trabajo”, destacó la ministra de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Erica Hynes.


Por su parte, el director del Acuario, Andrés Sciara, destacó la cantidad de visitantes que recibieron de manera sostenida desde su inauguración. “Este año tuvimos el increíble número de 160.000 personas que recorrieron el centro con una visita guiada, donde les pudimos transmitir una idea de educación ambiental y científica. Este es un centro científico, tecnológico y educativo y queremos transmitir la idea de que además de disfrutar de este espacio los visitantes puedan llevarse esos conocimientos a su casa”.

El Acuario del Río Paraná

A ambos lados del hall de entrada se ubican los laboratorios, las áreas de experimentación, piletones en tierra y la biblioteca especializada, donde los investigadores que trabajan en el acuario realizan sus tareas, todo es accesible para los visitantes porque los espacios se separan del público por ventanales acristalados. Al verlos, se entiende fácilmente el valor científico de las labores que se llevan a cabo a diario y silenciosamente en el centro.

En la planta alta se ubica la estrella del acuario: el muestrario, que vincula la ciencia con la educación, a través de grandes peceras, dispositivos tecnológicos y juegos interactivos en 3D. Ahí es donde se pueden ver, como es difícil de imaginarlo cuando se mira el río marrón, los peces del Paraná tal y como se los vería en su hábitat natural, si fuera posible. Impactan el tamaño, los colores y la gracilidad de los peces, incluso los más aterradores, como las palometas.