El debate por la ley de interrupción voluntaria del embarazo ya resuena en el Senado. Ayer se concretó el segundo plenario de las comisiones de Salud, Justicia, Asuntos Penales y Asuntos Constitucionales, con la exposición de una veintena de médicos y abogados, entre ellos la del secretario de Salud de Rosario, Leonardo Caruana.

La política de salud anticonceptiva, reproductiva, de la provincia, y de Rosario en particular, generaron atractivo y curiosidad en varios senadores.

“Al debate de ideas, traemos una experiencia de gestión. Si se aprueba la ley, los equipos de trabajo van a avanzar en autonomía, en el marco regulatorio que necesitan, con una ley que los resguarde”, anticipó Caruana en el Salón Illia del Senado.

El aporte del funcionario rosarino fue por el lado de la experiencia real de una política sobre abortos que ya se aplica, aunque con los límites que impone la legislación actual. “Las leyes generan un marco, pero no garantizan las transformaciones. Tenemos el caso de la ley de salud mental que no erradicó el estigma de la locura en todo el país, y no garantizó que se incluya en los hospitales generales. La ley da acceso al derecho, a la no criminalización, al respeto a los objetores y a los no objetores, pero después hay que aplicarla”, abundó el rosarino, ante la escucha de una decena de senadores.

Cercanía

Como en su intervención anterior en Diputados, Caruana explicó cómo funcionan los centros de salud de cercanía en Rosario. “En los años 90, cuando la tendencia nacional era a menos Estado, en nuestra ciudad recorrimos un camino inverso, instalando centros de salud de cercanía. Y no una salita de primeros auxilios, estamos hablando de un centro con equipos interdisciplinarios, de todas las especialidades que se encargan del seguimiento de la población”. Luego agregó,: “son espacios de intercambio, no de dispendio de anticonceptivos; tenemos en cuenta el deseo de la mujer, de la pareja, para desde ahí acceder a un método anticonceptivo”.

Caruana, durante unos 15 minutos de exposición, detalló: “Avanzamos en la interpretación del Código Penal, amplia y no restrictiva, garantizando la práctica segura. A través del misoprostol y de la aspiración de la membrana intrauterina. De ese modo dejamos de ver cuadros severos de mujeres que algunos casos las llevaba a la muerte”.

Desde la intervención de la Corte Suprema a través del fallo “Fal”, en 2012, “disminuyeron las prácticas en los hospitales y aumentaron las que se realizan en los centros de salud. Aunque no hubo aumento de las prácticas de los abortos en los últimos cinco años”, detalló el representante de la ciudad, ayer en Buenos Aires.

“Si la mujer se encuentra con un embarazo no deseado, en soledad, su único camino es abortar de manera clandestina. Lo central es cuidar a la mujer, acompañarla y nunca abandonarla”, fundamentó Caruana.

Entre otros conceptos, Caruana desafió que “está muy bien la objeción de conciencia, pero conciencia tenemos todos, los que nos pronunciamos en un sentido o en otro”. Y luego abundó, “en Rosario se respeta la forma de parir, de nacer, se escucha. No prevalece la hegemonía médica que transforma el parto en una patología”.