A partir de una política centrada en el objetivo de lograr que todos los santafesinos cuenten con acceso a agua potable, el gobierno de Santa Fe lleva a cabo un programa de asistencia a pequeñas localidades, junto con el sistema de grandes acueductos. De este modo, más del 92,1 por ciento de los habitantes de la provincia ya cuentan con agua segura.

Vale recordar que en 2008 solo el 40 por ciento de los santafesinos contaba con acceso al agua potable bajo los estándares de calidad establecidos a nivel internacional.

Desde entonces, la administración del Frente Progresista delineó una política integral en materia de agua potable, cuyo objetivo fue revertir el panorama de desigualdad que imperaba, con más de la mitad de la provincia sin agua de calidad.

Así, se puso en ejecución el sistema de grandes acueductos y un programa que plantea una solución de corto plazo, mediante la instalación de módulos de potabilización en las localidades que toman agua subterránea.

En ese marco, de los acueductos seis ya están en funcionamiento y a la fecha, se concretaron más de 95 plantas instaladas que aseguran agua de calidad a miles de santafesinos. Iniciativas que ubican a Santa Fe por encima del resto de las provincias en cuanto a acceso al agua potable.

Ahora bien, a nivel país el 22 por ciento de los 44 millones de habitantes no tiene acceso a la red pública de agua, según un trabajo colaborativo realizado por profesionales de la Universidad de Buenos Aires (UBA), la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ), la Universidad Católica de Córdoba (UCC), la organización no gubernamental “Sed cero” y los institutos nacionales de Tecnología Industrial (Inti) y de Tecnología Agropecuaria (Inta).

Las 95 plantas instaladas en la provincia reportan numerosos beneficios a las localidades donde fueron ubicadas estimulando el desarrollo y mejorando los índices de salud y el afincamiento de la población, gracias a la cobertura de una necesidad básica.