Ahora sí se afinan los detalles finales para que el Acuario de Rosario sea una realidad. Las obras avanzaron y hace días comenzaron a llegar las primeras especies de peces y “si sigue este nivel de avance” el edificio abrirá sus puertas al público en febrero próximo, según anticiparon desde el municipio.

Su nombre completo será Centro Científico, Tecnológico y Educativo “Acuario del Río Paraná”, y además del muestrario, como dice su nombre, vinculará la ciencia con la educación, con majestuosas peceras, dispositivos tecnológicos, juegos interactivos en 3D, residencias, vínculos de investigación con laboratorios del mundo, y muestras museológicas, saliendo del concepto de acuario como un mero muestrario de especies, “para que la gente conozca cómo es su río y lo apropie”.

El sistema de visitas será similar al del Tríptico de la infancia, con un costo muy accesible, visitas guiadas de escuelas, y un día de ingreso gratuito para toda la familia. Los recorridos serán guiados por estudiantes terciarios y universitarios de todas las carreras que se capacitaron durante los últimos meses, y trabajarán en contratos de un año sin renovar.

Todas las peceras contarán con especies nativas como viejas del agua, chanchitas, anguilas, surubíes, palometas y dientudos. Desde adentro se entusiasman y avisan que “no hay experiencia en el país de una muestra con tanta diversidad de peces”.

Conocimiento científico

El nuevo acuario será un espacio no sólo para la observación y la recreación, sino también para la generación de conocimiento científico, la divulgación pedagógica de la biodiversidad autóctona y la toma de conciencia en el cuidado del medio ambiente. El área total comprende unas 2,5 hectáreas y el edificio unos 3.500m2 cubiertos.

El proyecto integral fue desarrollado por la Unidad de Proyectos Especiales del Ministerio de Obras Públicas y Vivienda de Santa Fe, por encargo de la Secretaría de Estado de Ciencia, Tecnología e Innovación.

A través de este emprendimiento se busca dotar a la ciudad de un nuevo atractivo turístico y también desarrollar un proyecto científico-tecnológico que permita rescatar la riqueza del Paraná . El edificio del nuevo acuario se desarrollará en tres niveles: una planta baja, un entrepiso y una planta alta, vinculados por una rampa interior.

El edificio podrá recorrerse en su totalidad, no sólo las áreas de muestras en sí, sino también las áreas específicas de investigación y laboratorio. En la planta alta se ubicará la sala de muestras en un espacio continuo y un auditorio para 100 personas. Desde este nivel también se propone un área de contemplación del paisaje del río Paraná y del Parque Autóctono.

Entre los diferentes tipos de peceras en las salas de muestras, se destacan dos tubos cilíndricos (de 3 m. de diámetro), con fondo acrílico visible desde el área de acceso en el exterior del edificio. En la planta de acceso se ubican los laboratorios, las áreas de experimentación, piletones en tierra, biblioteca especializada, áreas administrativa, técnica y de servicios, y sanitarios.