Por: Prof. Verónica Magni 

Sec. de Educación del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Socialista.

Miembro de la Mesa Directiva Nacional y Sec. Gral. del PS de Concepción del Uruguay. Entre Ríos.

@VeronicaMagni

 

El trasfondo de un problema ético y falto de compromiso social que desnuda la carencia de una real propuesta, en materia educativa a nivel nacional; no se trata de un escenario nuevo en el marco de un reclamo desoído sistémicamente por los últimos gobiernos nacionales.
Desde el significado mismo del término propuesta, podemos inferir que a partir de ella se podrían Construir no solo diversas estrategias de resolución sino que también permitiría vislumbrar nuevos horizontes de diálogo. Algo que no aparece en el abanico de las medidas o acciones tan previsibles como entrampadas; en materia de persecución de soluciones, que sostiene el modelo macrista.
Se trata lo descripto, de una trampa en la que pretende y ha pretendido este gobierno, encarcelar el debate y la reflexión colectiva; ante la falta de una legítima propuesta que permita superar la binaria reacción limitada al mero ensayo y error. Reacción ésta que no incorpora el análisis serio de variables de fondo, con un criterio de honestidad y conciencia social.
Los derechos de los y las trabajadoras de la educación a un salario digno y al respeto por esa genuina demanda, es algo a lo que el gobierno nacional debe atender en el marco de una paritaria federal. A fin de garantizar a través de un diálogo verdadero entre estado y gremios, que ningún docente del país gane menos de un piso fijado en respeto por la Ley, la Constitución y la escuela pública.

 

Sería ése sí un importante camino para poner a andar una agenda de trabajo conjunta, sostenida en el derecho a la educación como principio; responsabilidad de quienes gobiernan. Y aunque sabido es que gobiernos y gremios suelen tener miradas diferentes sobre algunas cuestiones, puedan sostener ese diálogo con responsabilidad, permitiendo también la protegiendo de los recursos como se procura en algunos distritos como Santa Fe. En la que se destacan los salarios, los concursos y la estabilidad laboral, la formación y los programas de prevención de la salud.

El modelo de ejercicio en el gobierno que sostiene Cambiemos, representa como proyecto educativo un retroceso orientado hacia los ´90. Y lejos de avergonzarse de ello, el ministro Bulrich tiene un discurso capaz de postular sin empacho que pretenden “formar argentinos y argentinas que sean capaces de vivir en la incertidumbre y disfrutarla, entendiendo que no saber lo que viene es un valor”.

 

Huelga decir que para que cierto grado de incertidumbre sea favorecedora del ejercicio de creatividad por ejemplo, deben brindarse una serie de garantías con basamento en materia de derechos, como lo sería mínimamente que los/as

docentes no quedaran por debajo de la línea de pobreza. Subyace en la situación actual, un problema de principios éticos que se evidencia en las consecuencias de las acciones que se dan en el obrar en libertad como seres morales; a través de pragmatismos reduccionistas.

Ya que parecen leerse éstas en términos de su afección directa. Cuanto peor resulta si a esa lógica se manifiesta en las políticas de estado que propone o deja de Proponer el gobierno.
El reconocimiento y la garantía del ejercicio de este conjunto de derechos humanos son exigencias éticas de las personas para con el estado, independientemente del color político del que se encuentre gestionándolo. Y a la vez un criterio para juzgar la moralidad en el ejercicio de las distintas acciones de gobierno desde lo social y económico.

En un tipo de modelo nuevo se reconocen en la comunidad los derechos de todas las personas, y al mismo tiempo se subraya el equivalente concepto del deber. Es decir, el deber de respetar esos derechos como vivencia de justicia, posibilitan mayores garantías igualitarias de acceso a la cultura, a la educación, a las nuevas tecnologías y a la paz social. Esta forma de gobernar no solo es posible sino que es necesaria. Y debe surgir de la demanda de la ciudadanía en su conjunto frente a irrespetuosos e irresponsables procederes gubernamentales,que se vienen manifestando nacional y provincialmente en algunos obsecuentes casos.
Tener una conciencia del fin o el objetivo de la comunidad y arbitrar los medios para conseguirlo, habla en términos sociológicos, de una sociedad -comunidad distinguida de la sociedad -masa. La primera no es más que una interacción de pujas individuales o sectorizadas de modo desintegrado.

Resulta ahora que los ineptos de antes son los grandes genios de ahora para muchas personas, y viceversa. Ahora bien, resulta mucho más preocupante cuando esta es la lógica que establece un gobierno en el ejercicio estatal, cuando así actúa en lugar de Educar. Pero es bueno saber que resulta inminente que una nueva realidad vaya apareciendo después de comprobar las consecuencias despersonalizadoras de la sociedad masa (consecuencia y causa de la ética individualista).

 

Continuar leyendo la realidad en términos tan binarios como que si apoyamos una determinada política justificamos cualquier medio para lograr instalarla, así que de deshonestidad se trate. O por el contrario entender que cuestionar a un gobierno convalida otro anterior, es lo que muestra cuanto nos falta crecer como sociedad en materia de educación ciudadana justamente. A la vez que sustentan las prácticas de descrédito para con la educación y las/os educadores, de parte de los distintos gobiernos.

 

La importancia de la participación de los ciudadanos en las esferas escolares,agrupaciones vecinales, colegios, municipios, asociaciones culturales, partidos políticos y sindicatos; de cara a la diferencia entre esos ideales de comunidad y la atomizada realidad individualista, plantea una de las cuestiones más interesantes y prometedoras para el futuro del país.

 

Una ciudadanía que exija con firmeza la planificación a mediano y largo plazo, prácticas innovadoras y creativas, como parte de una política educativa. Con gabinetes de abordajes interdisciplinarios, planes facilitadores de acceso y contenedores, con Educación Sexual Integral, prevención ante el consumo problemático y de las violencias, investigación científico- tecnológica. Sin ningún lugar a dudas que esa comunidad hará la diferencia.
Porque todo lo que esperamos de la escuela, si bien lo llevan adelante los docentes no logra resultados, sino con las garantías que debe ofrecer el Estado y con el acompañamiento de la sociedad toda. Ello es lo que permitirá que A

rgentina pueda evolucionar, porque de la mirada mas extremista, cerrada y sectaria solo se han beneficiado quienes han ostentado los últimos gobiernos nacionales y poco han hecho por promover estas prácticas ciudadanas.

 

Los gremios docentes por el contrario supieron ratificar y manifestarlo en la tan contundente como multitudinaria marcha del día 6 de marzo, su vocación de unidad en defensa de la escuela pública, de los derechos docentes y estudiantiles. Denunciando además con valentía, cualquier acción de amedrentamiento de carácter extorsivo, ante sus acciones de organización y lucha, incluidas las recibidas de parte del ministerio del trabajo en algunos distritos.

 

Como dábamos cuenta, otro modelo de ejercicio del poder no solo es posible sino que además es necesario; más solidario, transparente y respetuoso de los sectores que son el pulmón de la sociedad, aquellos que diariamente le ponen su trabajo y merecen un diálogo mucho más honesto. Y una verdadera Propuesta de todo ello por parte del estado.