El Partido Socialista de la Provincia de Buenos Aires, vuelve a insistir y busca consensos en la necesidad de poner en marcha, la Boleta Única de Papel.

Se trata de una iniciativa anteriormente presentada por el diputado socialista (MC) Alfredo Lazzeretti en 2013, y que propone mejorar la calidad institucional a través de un mecanismo, reconocido exitosamente en el mundo, en clave de garantizar la transparencia y la economía en el proceso electoral.

Desde 2011 que se implementa por primera vez en el país desde la gestión socialista del Gobernador (MC) Hermes Binner en la provincia  de Santa Fe, – así como también luego fue implementado en la Provincia de Córdoba-, el partido viene procurando multiplicar la experiencia a nivel federal, entendiendo que es un herramienta valiosa en el mejoramiento democrático,  y especialmente en  torno a que es el Estado, y no los partidos políticos- quien centraliza y debe garantizar su implementación (diseñar, imprimir y distribuir).

Este aspecto, encierra una serie de debates y rupturas, respecto a la estructura de poder  generada históricamente en relación al tema; no sólo respecto al entramado  en torno a la disponibilidad del dinero de impresión de las boletas en manos de los partidos, sino también a los mecanismos fraudulentos que el sistema actual habilita, y que con este nuevo sistema, desaparecen (boletas falsas o adulteradas, el robo y ocultamiento  de las mismas y el voto cadena).

Por otra parte, elimina  la “boleta sábana” tradicional, separando los cargos para que el elector pueda elegir con claridad y libertad sus representantes, agilizando el proceso electoral, y especialmente el escrutinio.

Sabemos que hay distintas opciones de diseño e implementación, lo importante es que sabemos que es el mejor sistema y el más implementado en el mundo, y creemos que es un avance que ya se encuentre implementado en otras provincias, y apostamos a que en las próximas elecciones, los bonaerenses contemos con esta opción.

En el marco de los debates en torno a la falta de credibilidad de la ciudadanía hacia la “clase política”, estamos convencidos que este sistema es una acción concreta en la búsqueda de reconciliar la política con la gente.

En las últimas elecciones, el gobierno erogó de sus partidas presupuestarias, $95.737.976,56 a los partidos políticos participantes por la provincia para  la impresión de las boletas de las P.A.S.O, y $ 21.118.671,3 para las Elecciones Generales. Estas cifras, en el contexto de crisis económica y social que transitamos, -y especialmente las familias bonaerenses-, debemos y podemos reducirlas. Es responsabilidad del conjunto, avanzar desde el diálogo y encontrar los acuerdos necesarios para mejorar la democracia y corregir el rumbo.

Estamos convencidos que este tema, debe darse en el marco de una debate más amplio vinculado a los actuales desafíos y deudas que permitan generar más y mejor democracia, y que supera claramente el mecanismo de votación, vinculado al financiamiento de la política, de los sistemas de partidos, alianzas, subrrepresentación, paridad de género, entre tantos otros contenidos pendientes.  Por ese camino estamos comprometidos a transitar, y convocamos a los partidos políticos, universidades, organizaciones de la sociedad civil, y  al conjunto de la sociedad a trabajar por ello.