Hoy es una jornada de recuerdo y conmemoración a los mártires en su lucha por lograr derechos
laborales. De alegría por poder contar con un día dedicado al trabajador y los logros obtenidos y de
reflexión por la situación que vivimos ante el retroceso de los estos mismos.
Tuvo que ocurrir la tragedia de los mártires de Chicago en 1886, en su lucha por la jornada de 8 horas para
que la comunidad pusiera su atención en la explotación que sufrían los trabajadores de esa época, y
así tomarlo como un hito de lo que debiera modificarse, humanizando las condiciones laborales. Pero
allí no terminó la lucha, sino que se mantuvo en el tiempo hasta nuestros días.
Y existirá la lucha mientras no se respete el derecho legislado, millones de trabajadores trabajan en
negro, siendo explotados con jornadas laborales que exceden el limite legal, existe el trabajo infantil y
el trabajo esclavo.
Esto marca que el sentido de la lucha de los trabajadores, sigue siendo el mismo.
Mas aún, la concentración de la riqueza en pocas manos se acelera con el tiempo.
La economía en negro en el país indica la precariedad laboral y la evasión fiscal el desfinanciamiento
de la educación y la salud pública.
En la crisis económica, educativa, de salud y social que vive nuestro país, los mas afectados son los más
débiles, los jubilados, los trabajadores desocupados que ven desvanecer sus esperanzas de futuro y
aquellos ocupados que ven reducir su salario.
La realidad es que el sistema capitalista se ha afianzado en el tiempo, y esta profundizando la
dominación social del capital sobre el trabajo, llevando el debate del trabajo como una variable
económica y de eficacia para incrementar la rentabilidad.
Hoy más que nunca necesitamos instalar en la sociedad, la necesidad de debatir sobre el rol del
trabajo, como realizador del hombre en la recomposición de la familia y la sociedad. Rescatar el valor
del trabajo como bien social, en una economía social que provea el bienestar para todos los
argentinos.
Nuestro país necesita del trabajo, para recuperar una sociedad integra para todos.
Proponemos formular un contrato de la sociedad, que tenga bases en el presente y proyección de
futuro, donde nadie quede excluido, en donde la educación y el trabajo tenga el rol que se merece
como constructor social.
Retomar la lucha por la reducción de la jornada laboral, hoy por reducción a 6 horas, o menos si es
necesario, el incremento de licencias pagas a fin de distribuir el trabajo y mejorar la calidad de vida de
los trabajadores.
Una verdadera reforma tributaria donde los trabajadores no abonen un impuesto al trabajo,
disfrazado como impuesto a las ganancias, o un recargado impuesto al consumo como es el IVA a los
productos de la canasta básica.
Que más paguen los que mas tienen.
Desde nuestra militancia socialista, impulsamos la recuperación de de los valores y principios de la
condición humana de respeto a la vida, a la igualdad en los derechos y deberes, en el ejercicio de la
democracia.

¡Viva el 1º de Mayo! ¡Vivan los trabajadores! ¡Viva el socialismo! ¡Viva la Argentina!