En Marzo siempre es el sistema educativo quien marca agenda, Este año, como en anteriores, los docentes universitarios y del resto del sistema educativo nos encontramos sosteniendo un plan de lucha en defensa de nuestros salarios y las paritarias, el presupuesto educativo y la educación pública, libre y gratuita como derecho. El recorte en educación empezó con el presupuesto 2017 tanto en educación como en ciencia y tecnología, y sigue ahora con el recorte salarial. Cabe aclarar, además, que al ser una de las primeras paritarias del año es usado de referencia para otros sectores asalariados, este año esto último toma otro peso y por eso este conflicto se ha vuelto central para la construcción del nuevo relato oficialista que milita el ajuste al sector público en general y al sector asalariado en particular.

¿Qué exigimos los docentes?

Uno de los puntos del reclamo y el mas fácil de analizar es, por medio de las paritarias, recuperar el poder adquisitivo perdido debido a la inflación del 47% desde diciembre de 2015 a febrero de 2017, mientras que el acuerdo salarial en ese mismo período fue de un 34%, y un aumento que permita hacer frente a la inflación proyectada para este año en un 25% o más con las nuevas subas de tarifas anunciadas para este año. Esto no es más que para garantizar un salario inicial que responda al derecho del salario mínimo vital y móvil garantizado por el artículo 14bis de la Constitución Nacional), y, cabe aclarar además, que desde hace, al menos, 5 años las paritarias universitarias vienen perdiendo frente a la inflación real.

Otro punto del reclamo y junto a los estudiantes, es el rechazo al recorte en el presupuesto educativo en su totalidad. Tomando de referencia el Presupuesto Universitario,  el presupuesto presentado por el Ministro de Educación de la Nación para el 2017 expone el ajuste en materia de educación, proponiendo un aumento que está por debajo de la meta inflacionaria del 18% que el gobieno tenía para este año, y que la inflación en lo que llevamos del año (con parte de los tarifazos aún por llegar) indica que no será menor del 25.

A partir de la simple comparación del Presupuesto de la Secretaría de Políticas Universitarias asignado para 2016 con el presentado para 2017, se evidencia un incremento que resulta engañoso ya que está confeccionado de manera diferente a otros años y contiene partidas de dinero que iban por fuera del presupuesto universitario en sí como apoyo a programas específicos.

En la estructura del presupuesto de la SPU sólo existe un 26.9% de aumento en las transferencias a Universidades mientras que se aumenta en un 164% las partidas propias para la SPU. Además, se eliminan programas específicos que se venían financiando como el Amartya Sen,  Plan Estratégico para la Formación de Ingenieros con las becas Delta G, entre otros, reduciendo el presupuesto al sistema científico tecnológico. De esta forma, se concentra en la SPU gran parte del presupuesto cuyos criterios distributivos y destinatarios se desconocen, posibilitando situaciones arbitrarias futuras.

Vemos con asombro cómo se reducen las becas nacionales (esto incluye los despidos del CONICET y la cancelación de muchas lineas de investigación), claro ejemplo de que la prioridad no está en el ingreso irrestricto y la permanencia de los estudiantes. Muy por el contrario, desde el gobierno nacional se fortalece un discurso que denota la intencionalidad política de construir un modelo educativo elitista, xenófobo y mercantilizado, reabriendo discusiones que creíamos cerradas hace mucho tiempo atrás.

Cabe aclarar además, que parte del presupuesto 2016 se subejecutó (es decir, mandaron incluso menos de lo que estaba pactado) esto generó enormes problemas en las unidades académicas para los servicios (algunas facultades no tenían para pagar la factura de la luz, literalmente) y el cese de muchas obras edilicias y de mantenimiento, tanto edilicio como de los materiales, laboratorios y demás dispositivos que se precisan para dar clases y garantizar prácticas de calidad.

¿Pero por qué, si la mayor parte del Sistema Educativo depende de las provincias, es tan importante la Paritaria Nacional Docente?

El Estado debe principal garante de la Educación Pública, lo dice la ley, y dentro de la ley de Financiamiento Educativo figura la Paritaria Nacional Docente como uno de los instrumentos para ello, donde se determina un piso salarial, que, si alguna provincia o la universidad no puede garantizarlo con sus propias paritarias, la Nación complementa los salarios por debajo del acuerdo nacional con el Fondo Compensador; actualmente son 4 provincias quienes la reciben, pero el oficialismo ha confesado su intención de retirar este fondo. Además Nación también aporta desde el Fondo Nacional de Incentivo Docente (FoNID) cuyo valor se fija también en paritarias nacionales. Claro está que fijar un piso salarial no es la idea de un gobierno nacional que en lugar de ello busca poner techos salariales para bajar costos laborales en todos los sectores (las paritarias públicas sirven de referencia luego a las privadas)

Al no quedar establecido el piso salarial los resultados de las paritarias provinciales son muy dispares, a excepción de algunas provincias como Santa Fe la mayoría de las ofertas se encuentran por debajo, algunas incluso muy por debajo, del 18% planteado por el ejecutivo nacional como techo.

 En la paritaria de Universidades Nacionales (que al ser el Estado Nacional Empleador directo este no pudo eludirla), la voluntad de diálogo del gobierno se ve plasmada en exactamente la misma propuesta a lo largo de 5 paritarias, el techo salarial del 18%. (Para tener una referencia de salario, en la Universidad un auxiliar de segunda de dedicación semiexclusiva que ingresa cobra $7427).

En la educación dependiente de las provincias, se pueden ver, como la falta de paritaria nacional dispersa la discusión salarial por detras de las proyecciones inflacionarias con algunos ejemplos de la semana anterior a la instalación (y represión) de la Escuela Itinerante frente al congreso.

Cerrados ( sólo 9, algunas siguen con conflicto)

Santa Fe 25%

Santiago del Estero 20% (por decreto)

Salta 16%

Mendoza 17% (por decreto)

Jujuy 10%

Ofertas  (15 aún no cerraron)

 

C.A.B.A. 19% *

La Rioja 16%

Tierra del Fuego 14%

Santa Cruz 3%

* Las ofertas en CABA, que en palabras de la propia Vidal “les hemos hecho 6 ofertas, cada una superadora de la anterior” demuestran la voluntad de diálogo fueron: 18%, 18%, 18%, 18%, 19%, 19%

     ¿Es tan importante que se defina en paritarias?

La importancia de las paritarias excede la mera discusión salarial, son comisiones especiales, integradas en números iguales por representantes de trabajadores y de la patronal, que tienen la facultad de analizar puntos específicos de las relaciones laborales, como salarios y condiciones de trabajo, intervenir en conflictos y modificar los convenios colectivos de trabajo (esos que el ejecutivo dijo que hay que “actualizar”, recordemos que la última vez que el oficialismo utilizó esa palabra fueron miles los despidos en el estado).

               Los convenios colectivos de trabajo regulan muchos de los aspectos laborales, el último convenio colectivo de trabajo para las universidades permitió la titularización de muchos compañeros docentes, porque cabe aclarar que aunque frecuentemente se hable de “la estabilidad del empleo docente” los porcentajes de precarización son altos, con algunas facultades a lo largo del país donde el 70% de los docentes no son titulares del cargo que ocupan, o un gran número de docentes de las universidades del conurbano que en lugar de figurar en relación de dependencia figuran como monotributistas, esos reclamos también se llevan a las paritarias.

¿Por qué defendemos el paro como forma de hacer escuchar nuestros reclamos? El ataque a los gremios y a la educación pública y a las relaciones laborales

La historia nos enseña que los trabajadores y trabajadoras hemos conseguido los derechos que hoy tenemos a través de la lucha. El paro es una herramienta legítima y constitucional. Y la educación Pública y de calidad un derecho que no puede garantizarse sin salarios y presupuestos acorde, y es por eso en nuestras marchas y luchas siempre nos acompaña el movimiento estudiantil. Defendemos el paro porque provoca una interrupción en la normalidad que nos obliga a hablar de lo que está pasando en la universidad, en la escuela, en el barrio, en la casa, visibilizar el conflicto.

Pero explicar un conflicto, el por qué debe ser visibilizado y el por qué termina incluso en represión ante quienes llevan los reclamos requiere, además de “los datos objetivos”, analizar los relatos que intentan actuar sobre él, y a través de eso inferir las intenciones con las que se intenta direccionar y que a su vez robustecen el relato.

La liviandad de las palabras de cabecera de Cambiemos no es casual y mucho menos ingenua, se instala la palabra “alegría” y se insiste en que debemos “fe” para salir adelante el semestre que viene (que seguimos esperando) todo va a ser mejor. Esa expresión de voluntad enfilaría Tras estas sentencias a las que podríamos suponer inocentes y conciliadoras se esconde uno de las mayores construcciones de sentido de la derecha: La negación del conflicto y la ausencia de deconstrucción de los relatos, es decir, despolitizar para gobernar.

Para el relato, no existe tensión entre sectores sociales, no existen reclamos y malestares legítimos con organización en torno a ellos, ni diferentes análisis de la realidad, sólo existe una única y homogénea masa de gente “junta” que acepta el sacrificio de lo que “hay que hacer” para librarse de la “pesada herencia” contra una minoría que no porta reclamos legítimos, sino que sólo busca separar por egoismos políticos (englobando todo reclamo en un muy reduccionista y falso axioma reclamo = político = malo = kirchnerismo que en la polarización niega la existencia del resto del espectro político), de hecho, el pensamiento crítico, el que nos permite repensar las tensiones al interior de la sociedad y analizar los roles de cada actor, es denostado por miembros del equipo cambiemos, es al menos curioso escuchar a Alejandro Rozitchner, Lic. en Filosofía y uno de los encargados de la redacción de los discursos de Mauricio Macri declarar: «El pensamiento crítico es un valor negativo. Los docentes gustan decir que quieren que sus alumnos desarrollen pensamiento crítico, como si lo más importante fuera estar atentos a las trampas de la sociedad».

Para seguir un muestreo rápido también tenemos a José Luis Espert, uno de los economistas del equipo, en Julio del 2015 ya en campaña expresó en contra de que el estado intervenga como garante de los público en favor de los trabajadores: “las paritarias son un elemento absolutamente fascista que no debería existir” para justificar el alejamiento del estado en la regulación de las relaciones laborales, mas que evidenciado con el veto a la ley antidespidos por parte del presidente, o la nefasta actuación de Triaca, el ministro de trabajo en la paritaria de los bancarios (ambas partes firman un acuerdo salarial que el Ministro luego no homologa,  se recurre a la justicia para que la patronal pague el aumento que ella misma firmó, un juez falla a favor de los bancarios y a este juez el ejecutivo le pide juicio político por hacer cumplir la ley laboral y lo que firmaron ambas partes)

La lógica interna de este relato no acepta reclamos colectivos, como el docente y estudiantil, por lo que la negación del conflicto pasa por negar a la mayor parte de los actores y simplificarlo a la dirigencia sindical. La gran marcha federal educativa del 22 de Marzo que concentró a la increíble cifra de mas de 400.000 docentes y estudiantes según el Ministro de Educación Bullrich no representa ni a docentes ni estudiantes, no hay una lucha por el presupuesto educativo, son sólo una “minoria” de gremialistas politizada (curioso despectivo para quien ejerce un cargo político).

En el titular de los diarios afines cuando se reprimió a los docentes en la instalación de la Escuela Itinerante obviamente la palabra docentes fue obviada en todo momento, se redujo a un desalojo de gremialistas, de la misma forma que se justificó la represión a manifestantes el día del Paro General de la CGT en la panamericana. Mientras más logran negar los conflictos, mas refuerzan la idea (su idea) de que quienes “los inventan” deben ser reprimidos (justificando además toda acción que lleva a estos malestares con una “pesada herencia” que si bien es real respecto a denuncias de corrupción y manejos institucionales, tuvo algunos aciertos que beneficiaban a los trabajadores y que este gobierno uno a uno va barriendo en favor de los sectores concentrados)

Una idea que el sector privado que representa la actual CEOcracia está logrando instalar de a poco en la opinión pública, un buen ejemplo que Gramsci nombraría como la construcción del “sentido común” por parte de los medios de comunicación siguiendo casi como un manual las estrategias de manipulación mediática que Chomsky nombrara (por citar autores críticos que la derecha tanto denosta, quizás porque los describen perfectamente).

La única forma de defender la educación pública argentina (esa que logró su grandeza y democratización en la universidad en gran parte por un conflicto que derivó en la Reforma Universitaria del 18) es visibilizando que el conflicto es real, que el ajuste lo están pagando los trabajadores y el sistema público (educación, salud), la Educación Pública es la única que garantiza (o debería garantizar) no sólo el desarrollo científico técnico del pais y su progreso, sino además, la emancipación de los pueblos, como diría José Ingenieros, el derecho de los pueblos a su historia y los hombres a su cultura.