La marcha del 7 de marzo fogoneada por la CGT y la CTA no fue una más. Convocó un espectro variopinto del Movimiento Obrero y Movimientos Sociales. Dijeron presente dirigentes y militantes de casi todos los partidos políticos del país. Los que estuvimos marchando, lo hicimos con la convicción de que esté es un tiempo de lucha, con un gobierno que no llama a paritaria docente incumpliendo la Ley y que aumenta todos los servicios disminuyendo el poder adquisitivo de los trabajadores y las trabajadoras.

El gobierno kirchnerista nunca devolvió la plata de las obras sociales a sus legítimos administradores, tampoco mejoró la ley de ART, al contrario, tampoco tuvo prurito en sancionar una Ley Antiterrorista, y tampoco asumió que el salario no es ganancia, pero nunca, nunca, hubiera sido caído en tan fascista conducta como la del Ministro de Trabajo, Jorge Triacca que pidió el juicio político a los 2 jueces que fallaron a favor del sindicato bancario que simplemente se rigieron en línea con lo establecido por la Constitución Nacional. Podríamos extendernos mucho más en comparaciones de uno y otro gobierno, o en una enumeración infinita de las bondades de este plan económico para los grandes grupos empresarios, o las atrocidades para los trabajadores y las trabajadoras que estuvimos en la marcha histórica del 7 de Marzo. Sin embargo preferimos expresar nuestro deseo como trabajadores y trabajadoras socialistas que día a día vamos construyendo al lado de compañeros y compañeras del gran arco del campo popular.

¡El FRENTE GREMIAL quiere PARO YA!