El informe preliminar del Observatorio de Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA), auditor externo del Plan Abre, confirmó conclusiones positivas. Cinco años después, los operadores del observatorio llegaron a las mismas familias para preguntarles cómo había impactado este programa integral hecho por el Estado santafesino y así medir los avances.

En ese marco, el 70 por ciento afirmó que su situación económica empeoró, pero como contrapartida un 50 por ciento dijo que logró una mejoría en infraestructura urbana, sanitaria y educativa.

“Quien resulte ganador en Santa Fe podrá mejorar lo hecho, pero deberá antes tomar esta experiencia, porque ha sido un aporte muy importante”, señaló el titular del observatorio, Agustín Salvia.

“Resulta notable que frente a un mayor empobrecimiento económico, y los datos de pobreza así lo corroboran, el hábitat logró mejoras importantes. También se nota en las entrevistas que buena parte de la población consultada no termina de entender que las mejoras de las políticas sociales vienen del Estado provincial”, agregó.

Asimismo, Salvia habló del modelo santafesino de intervención estatal en hábitat. El “modelo Santa Fe, donde la intervención impacta en un sector, pero beneficia a toda la trama urbana, donde se logra mayor integración social con la llegada multidisciplinaria del Estado, transversal y con un éxito que deberá medirse a mediano plazo, donde las mejoras son sostenibles en el conjunto de la población”, puntualizó Salvia.

“El Abre en Grandoli y Gutiérrez además está vinculado a la intervención conjunta de los poderes Judicial y Ejecutivo. Para el conurbano bonaerense sería un modelo importante para replicar”, consideró el titular del observatorio”, concluyó Salvia.