Recientemente refundada amplia lugares para la lectura tranquila y aumenta la capacidad de libros. En una próxima etapa piensan en un bar literario.

Con esta obra de infraestructura la Biblioteca Argentina de Rosario logra posicionarse como la más innovadora del país y contará con las siguientes características por piso:

En la planta baja con triple ingreso por pasaje Álvarez y las calles Presidente Roca y Santa Fe funcionará la sección de préstamos y devolución de libros, y de inscripción de socios. Además los servicios de referencia, lectura accesible y fotocopiadora, el bar literario (próxima etapa de obra), la sala central de lectura Alfredo Lovel y el espacio Casa Infantil.

En tanto en el primer piso se instalará otra sala de lectura, el servicio de Diario del Día de la Hemeroteca, los boxes de investigación y las salas de trabajo grupal. Además funcionará el espacio de Centro de Estudios, el de conservación y digitalización, y el de procesos bibliotecológicos.

El segundo piso se reservará para una sala de lectura y la Dirección de la biblioteca. Y en el tercero funcionará otro salón de lectura y el servicio de internet.

Finalmente, el piso cuarto será destinado a una sala de usos múltiples (SUM) para charlas, simposios, congresos y exposiciones, que son parte de la actividad anual de la biblioteca.

Los ejemplares que antes estaban fuera del espacio transitado por los usuarios, tienen ahora un lugar de privilegio en todas las salas de lectura del edificio. En cada piso y entrepiso se instalaron estanterías móviles y a disposición en cada una de las áreas, lo que hará que los bibliotecarios tengan un intercambio personalizado y directo con los lectores. Lo mismo sucede con la hemeroteca: ahora es posible acceder a los tomos de periódicos antiguos en los diferentes espacios del edificio.

En tanto, en el edificio de depósitos funcionará la biblioteca depositaria de la Organización de Naciones Unidas (ONU) que anteriormente se encontraba en la Hemeroteca. Desde hace 60 años recopila informes y publicaciones de los organismos internacionales como la OMS, la Unesco y la Organización Internacional del Trabajo, entre otras. Es uno de los cuatro reservorios del país junto con el del Congreso Nacional y los de Mar del Plata, Córdoba y Mendoza.