Al igual que otros procesos democráticos recientes, como el Brexit en el Reino Unido o el referéndum sobre la paz en Colombia, el resultado de la elección presidencial en los Estados Unidos ha despertado desconcierto, inquietud y preocupación.
Donald Trump será el próximo presidente de la primera potencia global, tras superar el número de 270 delegados en el Colegio Electoral. Como sucedió en campañas anteriores, el sistema electoral indirecto fraguó esta vez las chances de la candidata demócrata Hillary Clinton que, a pesar de haber obtenido nominalmente más votos que su contrincante, no resultó electa.
La llegada del magnate a la Casa Blanca, con el respaldo de los sectores más extremistas del Partido Republicano y un discurso fuertemente racista y misógino, representa un retroceso en el campo de las libertades civiles así como para valores centrales al socialismo, la igualdad y la solidaridad.
Estaremos atentos a las políticas que llevará adelante la nueva administración norteamericana en torno a los compromisos internacionales asumidos contra el cambio climático, la no proliferación nuclear y la defensa de los derechos humanos.
La nueva realidad geopolítica nos exige, particularmente a los socialistas y a todas aquellas personas identificadas en la izquierda democrática, redoblar esfuerzos para profundizar la integración política y social de los pueblos de América del Sur que se basen en principios democráticos, de autodeterminación y de justicia social.

 

Sebastián Melchor                                                                     Antonio Bonfatti

Secretario de RRII del Partido Socialista                              Presidente del Partido Socialista