Por estos días, transitamos un camino de intensa complejidad para la institucionalidad de nuestro país. Momentos que se visibilizan en la agudeza de una profunda crisis social y económica. Esto se manifiesta todos los días en la economía familiar, en el crecimiento de largas colas para obtener un empleo y en la quita progresiva de derechos sustanciales para llevar una vida digna. En otras palabras, estamos ante la reactivación de memorias de un pasado reciente en un presente inquietante.

La frase de Giusseppe Di Tomasi autenticada en la idea de “cambiar para que nada cambie”, retrata muy bien el escenario actual donde asistimos al resurgimiento de denuncias y causas que involucran a Macristas y Kirchneristas por igual. Por un lado, una investigación periodística evidenció más de 1000 casos de aportantes truchos a la campaña política de Cambiemos en la provincia de Buenos Aires de 2015, la mayoría de ellos beneficiarios de planes sociales. Por otro lado, ayer se conoció una denuncia que recae sobre ex funcionarios nacionales del kirchnerismo sospechados de robar escandalosas sumas de dinero, provenientes de una red de coimas de empresas vinculadas a la obra pública.

Estas situaciones reflejan la necesidad de una profunda revisión del sistema político en Argentina. Una verdadera reforma que acompañe a la gente a empoderarse, a exigir a la justicia que cumpla con su rol y generar instancias de transparencia para terminar con los niveles actuales de corrupción en todas sus extensiones.

Las y los socialistas en Argentina podemos dar cuenta de nuestra experiencia para poder avanzar en materia de ética pública. Se puede analizar lo que hicimos y lo que fuimos a lo largo de nuestra historia y no van a encontrar ni un solo caso de corrupción. Gestionamos en Santa Fe un modelo integral basado en la igualdad, en la inclusión social, donde la salud y la educación son un derecho adquirido por la gente y materializamos las exigencias de los vecinos y vecinas en las 1100 obras públicas que se están llevando a cabo en toda la provincia para este año, sin hacer recortes ni estar implicados en denuncias de coimas o de sobreprecios. Una nueva forma de hacer política que se demuestra en el llano con hechos fundantes, como la implementación de la boleta única, en sintonía con demandas ciudadanas, elogiado por organismos internacionales y un modelo que perfectamente puede ser replicado a nivel nacional.

Apelamos a seguir este sendero, como vehículo que nos aleje de la actual coyuntura que tiene atrapado hace tiempo a millones de argentinos y argentinas. Hoy más que nunca se precisa encauzar el poder de la gente y acompañarlo para posicionar una alternativa real superadora de la realidad que nos toca vivir.