Por fin una ley de juventudes Las Juventudes Socialistas Argentinas decimos

Hoy en Argentina, sobran las riquezas y falta vergüenza, la desigualdad está organizada de manera tal que expone diariamente a millones  de argentinos a la pobreza, al desempleo, la violencia y la marginalidad; y  dichos flagelos afectan sobre todo a  las y los jóvenes. Si sos pobre y joven la pasas mal; si sos pobre, joven y mujer la situación empeora; y si sos joven, pobre, mujer y tenés alguna discapacidad empeora aún más.

Para el socialismo las políticas de juventudes no son ninguna novedad, son una prioridad. Tal es así que, desde el temprano proyecto de “Ley Nacional de Juventudes” de nuestro compañero Guillermo Estévez Boero en el año 1990, pasando por las inéditas experiencias de gestión desde y para jóvenes en la ciudad de Rosario primero y luego en la provincia de Santa Fe, los proyectos de ley presentados en las provincias de Buenos Aries, Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos y La Pampa, hasta la ”Ley Nacional de Juventudes” presentada por Hermes Binner  en agosto del año 2014 son ejemplos claros del trabajo y las convicciones sostenidas en el tiempo con las que abordamos el tema.

Rosario con el Centro de la Juventud y Santa Fe con el Gabinete Joven son faros de referencia indiscutida en Argentina y Latinoamérica. Concebimos a las políticas públicas de juventudes desde un abordaje integral, transversal y real; no para transferir recursos o bajar una línea, sino para transformar la realidad desde y con la participación de jóvenes.

El proyecto de ley que hoy ofrece el oficialismo desconoce cualquier antecedente e ignora las buenas prácticas que se vienen realizando en este campo. Una vez más, como en tantos otros temas, se deja pasar la oportunidad de mejorar a partir de otras experiencias y nutrirse de otras miradas, que provienen no solamente de otros partidos políticos sino también de organizaciones de la sociedad civil.

El proyecto oficialista no contempla órganos fundamentales que proponemos tales como el Gabinete Joven para dotar de mirada transversal e integral, sin caer en duplicaciones de estructura dentro del Estado. Así como el Observatorio de Juventudes para producir y sistematizar conocimientos elementales en la toma de decisiones y el Consejo Nacional de juventudes para incluir a las organizaciones sociales en la definición estratégica de políticas públicas.

Por fin una ley de juventudes Las Juventudes Socialistas Argentinas decimos

Así mismo es hora de un Plan Estratégico Joven (consecuencia de la sinergia entre el Estado y las organizaciones civiles representativas de jóvenes) en el que se especifique claramente: un diagnóstico de la realidad de las y los jóvenes del país, objetivos a cumplir con presupuesto y plazos asignados, líneas de acción prioritarias, propuestas de alto impacto a corto plazo y de impacto a mediano y largo plazo e índices de evaluación de desempeño. Pues debemos superar la actual concepción unilateral, vertical y cortoplacista que caracteriza a las Políticas Públicas, por una participativa, plural y capaz de transformar las estructuras vigentes.

Después de 25 años de propuestas, trabajo y estudio de tantos especialistas y organizaciones, de 12 años del actual Gobierno, sin considerarlas, una Ley Nacional de Juventudes, merece un real debate público, para que afrontemos la realidad que vivimos y no solo ratifiquemos un relato oficial.

Reconocemos es un avance que nuestro país cuente con una ley de juventudes, que explicite derechos y deberes, genere una institucionalidad joven y de carácter de Ley al Plan Progresar. También entendemos fundamental ratificar la Convención Iberoamericana sobre los derechos de los jóvenes, de la  cual Argentina fue co autora e inentendiblemente aún no ratifico.

Para las Juventudes Socialistas Argentinas los jóvenes no solo somos el futuro, somos también el presente. Somos determinantes en el cambio social y cultural, el desarrollo económico y el progreso técnico. Nuestra imaginación, ideales, perspectivas y energía resultan imprescindibles para el pleno desarrollo de las sociedades en las que vivimos, por todo ello seguiremos exigiendo un debate amplio, plural y participativo de todos los y las Jovenes!.