Desde el Partido Socialista de la Provincia de Buenos Aires, abrazamos solidariamente frente al dolor por la muerte de Sandra y Rubén, a sus familiares y a la Comunidad Educativa Morenense.

Este hecho de consecuencias irreversibles, debería marcar un quiebre en la histórica desidia y abandono de la escuela pública bonaerense que han mantenido en una situación estructural de indignidad tanto a los estudiantes, como a los docentes y auxiliares.

Por eso afirmamos que no ha sido un accidente, sino la crónica de una tragedia anunciada, porque más allá de los gobiernos, es distintivo de nuestra realidad, la falta de políticas públicas destinadas a la inversión y el permanente proceso de desfinanciamiento del sistema educativo, generado por los últimos gobiernos, y hoy acentuado por las políticas de ajuste y vaciamiento de María Eugenia Vidal y del Ministro de Educación, Gabriel Sánchez Zinny.

Claro que no son los únicos responsables. Es que tampoco puede ser desvinculado de las connivencias en el entramado de poder político del territorio, que por acción u omisión contribuyen a esta realidad.

En cuanto las responsabilidades a nivel local, tanto la gestión Mariano West como la actual de Walter Festa, que se caracterizaron por negarse permanentemente a utilizar los Fondos Educativos para cuestiones tan vitales como la infraestructura escolar, como por la ineficiencia en la administración y la corrupción de este Consejo Escolar; que en la actualidad no sólo se encuentra intervenido sino que además, cinco de sus integrantes imputados por la comisión de delitos en el ejercicio de sus funciones.

Nos sumamos al luto provincial y exigimos justicia por lx trabajadores de la educación muerto por la desidia y la corrupción de los fueron y son responsables del área. Reforzamos nuestro compromiso por la educación pública y de calidad. No al recorte.
¡El ajuste y la corrupción, matan!