A diferencia de las políticas nacionales -con marcado ajuste, recorte presupuestario y la desjerarquización del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación-, el gobierno de Santa Fe concretó una inversión superior a los 100 millones de pesos en proyectos científicos, tecnológicos y de innovación productiva.

De este modo, la provincia consolida su política para el sector científico – tecnológico y sienta las bases estratégicas para mantener los resultados en el futuro.

En Santa Fe durante 2018 se adjudicaron 102 millones de pesos en cinco convocatorias de la Agencia Santafesina de Ciencia, Tecnología e Innovación, y otros 4,2 millones se destinaron a políticas de promoción del emprendedorismo y la innovación.

A su vez, dos millones más del presupuesto de la cartera de Ciencia se otorgaron como aportes no reintegrables (ANR) para la realización de eventos científicos, y se desarrollaron más de 20 acciones de comunicación en materia de ciencia.

Pensar en el desarrollo científico y tecnológico es clave para una provincia y un país como el nuestro. Y para ello son necesarias políticas de largo plazo, una fuerte inversión en tecnología y equipamiento, y sobre todo la formación de nuestros recursos humanos, de nuestros científicos y de nuestros desarrolladores, y sostenerlo a lo largo del tiempo para que los resultados puedan verse”, indicó el gobernador Miguel Lifschitz.

Y, seguido, agregó: “Desde hace años tenemos una política de desarrollo de la ciencia y la tecnología que se expresa en la jerarquía que se le ha dado, generando un ministerio, y también desde lo presupuestario”.

En contraposición, cinco de los ocho integrantes del directorio del Conicet a nivel nacional publicaron una carta denunciando que hay investigadores con salarios por debajo de la línea de pobreza.

Según denunciaron en el escrito, los tres años de gestión de Mauricio Macri fueron dramáticos para la ciencia: “De no mediar una ampliación presupuestaria, continuará mermando la capacidad de investigación científica y tecnológica, la razón del ser del Conicet”.

“Hay muchos jóvenes profesionales con formación académica de excelencia y doctorados que no encuentran su lugar en el país, y que ya comenzaron a irse al exterior donde sí consiguen trabajo”.