Rosario continúa a paso firme su compromiso con la movilidad sustentable. Un dato elocuente lo marca su línea de colectivos, alimentada casi al 100% con biodiesel, un biocombustible obtenido de la soja, en este caso.

Desde 1959, la ciudad santafesina presta este servicio como alternativa de transporte público, actualmente con dos líneas: K y Q, cuyas unidades están alimentadas por energía solar y baterías de iones de litio (Bio Bus Solar).

Ahora, la novedad es que dentro del Programa Bio Bus, la provincia ha presentado el primer prototipo eléctrico 100% desarrollado en Santa Fe (Bio Bus Eléctrico).

El bus fue construido en la ciudad de Rosario. El desarrollo de su ingeniería mecánica y software lo aportaron los emprendedores locales de INVENTU Mobility, mientras que el carrozado fue construido por la Empresa San Carlos. Por otra parte, el motor fue provisto por Czerweny, una tradicional empresa de la industria de motores eléctricos ubicada en la ciudad santafesina de Gálvez.

El diseño, por su parte, también fue obra de un rosarino: Juan Manuel Díaz, reconocido diseñador automotriz que actualmente trabaja en la división de competición de Audi.

El desarrollo del primer bus eléctrico argentino demandó 8 meses de trabajo y su costo aproximado fue de 150.000 dólares. Se trata de una apuesta conjunta de las empresas ENERFE (Empresa provincial de Energías Renovables y Gas) y MOVI (Empresa de Movilidad de la ciudad), dado que invirtieron para la investigación y el desarrollo de este vehículo con la idea de que forme parte de su línea de trolebuses.

El nuevo bus cuenta con un motor eléctrico que entrega 125 caballos de potencia y un torque de 2.200 Nm, carrocería de piso bajo, capacidad para 27 pasajeros sentados, sistema multimedia de información para pasajeros, aire acondicionado y Wi-Fi, entre otros.