La única negociación nacional que ha emprendido el Gobierno Nacional fracasa frente a la
propuesta irrisoria. Frente a esto, los socialistas universitarios manifestamos nuestra
preocupación y la necesidad de una recomposición salarial acorde.
En el marco de la profunda discusión en los medios del conflicto entre los gobiernos
bonaerense y nacional y los gremios que representan a docentes primarios y secundarios, la
situación de la paritaria universitaria se ha mantenido en un segundo plano. Sin embargo, las
medidas de fuerza se han sucedido, y esta negociación, que es la única negociación nacional
que ha emprendido el gobierno de Cambiemos con los docentes argentinos, viene
fracasando sistemáticamente desde febrero.
En efecto, en las reuniones mantenidas hasta la fecha las posiciones no se han encontrado.
Mientras los gremios universitarios basan su reclamo en la pérdida de poder adquisitivo
debida a la inflación en ejercicios anteriores, más lo nuevo acumulado, el gobierno pone el
ojo en la construcción técnica de los porcentajes, disiente con los gremios en los valores
exigidos “para atrás” y responsabiliza a las conducciones gremiales y al gobierno anterior de
haber firmado “a pérdida” en paritarias anteriores.
Más allá de estas diferencias, queda explícito que no hubo voluntad política por parte del
gobierno de recomponer los salarios docentes. La oferta del 18% en 4 cuotas, la última a
pagar en enero 2018, fue considerada provocadora por parte de los docentes, con una
mayor adhesión al paro en los días inmediatos posteriores al anuncio. Los ayudantes de
primera, sin antigüedad -cargo testigo- está percibiendo de bolsillo $ 7427,00 por 20 a 25
horas semanales de trabajo.
Estos hechos muestran la completa insuficiencia de la propuesta más allá del “lápiz fino” con
el que se intentan deslindar responsabilidades desde la Secretaría de Políticas Universitarias.
Por otra parte, aunque no está presente en los medios como el conflicto en la media y la
primaria, los estudiantes universitarios ya han perdido días de cursada, de lo que tanto ellos
como sus profesores responsabilizan al gobierno, mediante las respectivas gremiales, por la
falta de interés en negociar con cifras más sensatas.
Desde los Socialistas Universitarios creemos que la discusión es, una vez más, política.
Cambiemos debe decidir y blanquear su actitud frente a las universidades nacionales, a las
que critica, pero sin profundizar, responsabiliza de manejos presupuestarios poco claros,
pero reproduce dichas negociaciones en diputados siguiendo su propia estrategia electoral
territorial, y desjerarquiza a los docentes universitarios tanto simbólica como
económicamente, mientras declama que no recorta. Nuestro Partido, que tiene un
programa claro para la educación pública y ha defendido desde lo programático y la praxis
la Educación como una de sus principales banderas, hace suyo el reclamo de los docentes
universitarios e insta por el inicio de un diálogo verdadero.