Desde el Movimiento Nacional Reformista queremos reafirmar nuestro compromiso con la defensa irrestricta de la ciencia y la educación.
La Universidad Pública Argentina y nuestro desarrollo técnico-científico son modelos. Tenemos un sistema universitario público, no arancelado, inclusivo, de ingreso irrestricto, de calidad y de excelencia. Tenemos instituciones académicas, científicas y gubernamentales dedicadas a la investigación que se encuentran entre las mejores instituciones del mundo.
Lamentablemente, de nuevo, nuestro sistema universitario y nuestro desarrollo científico, entre otras cosas, están en la mira.
Hay quienes aprovechan las problemáticas existentes y el contexto económico del país para proponer cierres, privatizaciones, recortes y desfinanciamiento a las Universidades Públicas, al CONICET y a otros organismos públicos destinados a la ciencia y la tecnología.
Hay quienes no ven en nuestras Universidades Públicas las posibilidades de desarrollo profesional y personal que podamos alcanzar independientemente de la condición socioeconómica sino que, por el contrario, lo ven como un mero gasto económico.
Hay quienes se dirigen contra nuestrxs científicxs e investigadorxs, con ataques y discursos de odio, sin creer que la ciencia es producción, es innovación, es conocimiento, es soberanía.
Creemos que una mirada utilitarista y mercantilista no es la finalidad del sistema universitario ni es la solución a los problemas existentes.
Como estudiantes y como reformistas, tenemos el deber de luchar para que la Universidad Pública sea cada día más accesible y que la gratuidad en la formación superior sea efectiva, desde una mirada colectiva, propositiva e inclusiva.
Quienes transitamos las Universidades Públicas de nuestro país y creemos en la educación y en la ciencia como herramientas emancipadoras debemos hacernos eco de los reclamos y proponer soluciones, porque sin educación y sin ciencia no hay futuro ni desarrollo posible.