Un año de la Ley de Emergencia en Discapacidad. Un año de resistencia del Gobierno a implementarla.

Hoy se cumple un año de que el Senado de la Nación convirtiera en ley la Emergencia en Discapacidad. Una norma aprobada con un consenso político excepcional: 56 votos afirmativos, ninguno en contra y ninguna abstención, luego de haber obtenido también una amplia mayoría en la Cámara de Diputados.

La ley cumple su primer año y el Gobierno nacional sigue sin asumir la responsabilidad de hacerla efectiva, luego de tanto militarla las personas con discapacidad, familias, organizaciones, prestadores, trabajadores y trabajadoras del sector.

Aquella votación fue la respuesta institucional a un duro reclamo. Fue el reconocimiento de que el Estado tenía la obligación de intervenir para garantizar derechos que estaban siendo vulnerados.

Sin embargo, un año después, ese consenso democrático contrasta con la decisión política del gobierno nacional de desoír el mandato del Congreso y de responder a la emergencia con una lógica de ajuste. El veto presidencial primero, y una reglamentación que restringió el alcance de la ley después, evidenciaron una concepción que considera al gasto social un problema y no una inversión indispensable para garantizar derechos humanos.

Desde el Partido Socialista sostenemos que la discapacidad no puede abordarse desde la perspectiva del recorte presupuestario. Cuando se desfinancian las prestaciones, se retrasan los aranceles, se debilitan las pensiones, se ponen obstáculos para acceder a los apoyos o se precariza el funcionamiento de las instituciones, lo que se ajusta no son partidas presupuestarias: se ajustan proyectos de vida, autonomías y oportunidades.

La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, que en nuestro país tiene jerarquía constitucional, obliga al Estado a promover la vida independiente, los apoyos necesarios, la accesibilidad y la participación plena. Esos compromisos no pueden quedar subordinados a una política económica que abandona a quienes más necesitan de la presencia estatal.

La unanimidad alcanzada en el Congreso dejó una enseñanza que sigue plenamente vigente: cuando se escucha a la sociedad y se pone en el centro la dignidad de las personas, es posible construir acuerdos amplios para ampliar derechos. Ese es el camino que defendemos.

A un año de aquella histórica votación, renovamos nuestro compromiso con las personas con discapacidad y sus organizaciones. Seguiremos impulsando políticas públicas que fortalezcan un sistema de apoyos accesible, sostenible y con financiamiento adecuado, porque una sociedad democrática se mide por la forma en que garantiza los derechos de quienes históricamente han enfrentado más barreras.

La Ley de Emergencia en Discapacidad es una conquista colectiva. Cumplió un año. Ahora le toca al Gobierno cumplir con ella.

Opinión. «Ciudadanía y discapacidad: más allá de los diagnósticos»

Ante consultas en distintos medios y a partir de invitaciones a jornadas conmemorativas del “Día del Autismo” o del “Día del Síndrome de Down”, quisiera compartir una reflexión. Comprendo profundamente la intención de visibilizar y valoro estos espacios para muchas personas y familias. Sin embargo, creo necesario sumar un análisis más amplio que nos permita abordar la cuestión desde una perspectiva colectiva.

Como sociedad, aún tenemos el desafío de fortalecer el reconocimiento pleno de los derechos de las personas con discapacidad, entendiendo que estos constituyen la base de una ciudadanía real y efectiva. No se trata solo de nombrar o visibilizar, sino de garantizar condiciones concretas para que todas las personas podamos participar, decidir y habitar los espacios comunes. En este sentido, la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad es clara al afirmar que debemos poder “participar plena y efectivamente en la sociedad, en igualdad de condiciones con las demás”.

Sin embargo, cuando el foco se coloca en días asociados a diagnósticos específicos —como el autismo, el síndrome de Down u otros— existe el riesgo de que, aun sin intención, predomine una mirada centrada en la categoría médica, en la “condición”, antes que en nuestra condición de ciudadanas y ciudadanos con derechos. Tal como advierte Tom Shakespeare, centrarse exclusivamente en el diagnóstico puede “reducir la experiencia de la discapacidad a una cuestión individual”, invisibilizando las barreras sociales que, en gran medida, producen la exclusión.

El desafío, entonces, es poner en el centro aquello que nos atraviesa como colectivo: nuestros derechos y la posibilidad concreta de ejercer ciudadanía. Porque hablar de derechos es hablar de algo mucho más profundo: de vivir en comunidad, de participar en igualdad de condiciones, de acceder a apoyos, a la educación, al trabajo, a la salud, a la cultura y a la vida política. Es, en definitiva, poder habitar el mundo con dignidad. En palabras de Hannah Arendt, se trata del “derecho a tener derechos”, es decir, de la posibilidad efectiva de formar parte del mundo común.

En este marco, fortalecer el Día Internacional de los Derechos de las Personas con Discapacidad (3 de diciembre) permite articular esta mirada y enfocar la atención en lo esencial: que nuestras vidas no están definidas por un diagnóstico, sino por el ejercicio pleno de nuestros derechos. Reconocer las particularidades es necesario, pero sin que estas se conviertan en límites para la participación o en justificación de desigualdades.

Se trata, en definitiva, de seguir construyendo una sociedad que nos reconozca como personas, como sujetas y sujetos políticos, con igualdad y equidad en todos los ámbitos. Como sostiene Judith Butler, las condiciones de reconocimiento son también condiciones de vida: solo cuando somos reconocidas y reconocidos como parte de lo común, nuestras vidas se vuelven plenamente habitables.

El problema no radica en la falta de visibilidad de los diagnósticos, sino en la persistente negación de derechos. Porque visibilizar sin garantizar puede incluso devenir en otra forma de exclusión. De lo que se trata, en última instancia, es de transformar las condiciones que producen desigualdad.

Queremos ser ciudadanas y ciudadanos de pleno derecho.

Gabriela Bruno, mujer con discapacidad, militante por los derechos de las personas con discapacidad, Secretaria de Discapacidad del Partido Socialista

 

 

El derecho a votar con autonomía es una deuda democrática

Desde la Secretaría de Discapacidad del Partido Socialista, expresamos nuestra profunda preocupación ante la falta de condiciones de accesibilidad electoral que garanticen a las personas con discapacidad el ejercicio pleno y autónomo del derecho al voto en igualdad de condiciones.

El Estado argentino, al ratificar la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad mediante la Ley N° 26.378 y otorgarle jerarquía constitucional por Ley N° 27.044, asumió la obligación de asegurar la participación política de las personas con discapacidad sin discriminación alguna. El artículo 29 de la Convención establece que los Estados deben garantizar la posibilidad de votar y ser elegidas de manera libre, secreta e informada, adoptando todas las medidas necesarias para hacer efectivo este derecho. Sin embargo, esta obligación no se cumple.

La implementación de la Boleta Única de Papel (BUP) nacional significa un salto importante en la calidad del sistema electoral, pero en este contexto, expone nuevamente la falta de decisión política para garantizar la accesibilidad como principio rector. El problema no radica en el instrumento en sí, sino en la ausencia de una planificación que contemple apoyos, ajustes razonables y formatos accesibles que permitan votar en igualdad de condiciones.

La boleta única podría haber sido una oportunidad para fortalecer la participación democrática; al no haber voluntad política de derribar las barreras se transformó en otro dispositivo que reproduce exclusiones y mantiene desigualdades, impidiendo la participación autónoma. Esta situación se vuelve más alarmante y paradójica si consideramos que, en los últimos años, el movimiento de personas con discapacidad ha crecido como actor político y social: nos hemos organizado de forma federal, construimos redes de incidencia, marchamos, elaboramos propuestas, protagonizamos debates públicos y logramos instalar nuestras demandas en la agenda política.

Paradójicamente, mientras más nos organizamos, menos garantizado está nuestro derecho a participar. Hoy, el colectivo que más ha aportado a ampliar los horizontes democráticos enfrenta obstáculos estructurales para ejercer la ciudadanía política. La falta de accesibilidad electoral no es un detalle administrativo: es una expresión del capacitismo institucional y de la persistente negación de las personas con discapacidad como sujetos políticos plenos.

Un proceso electoral que excluye, directa o indirectamente, a una parte de la ciudadanía debilita la democracia y vacía de contenido la igualdad ante la ley.

Desde el Partido Socialista, reafirmamos que la accesibilidad es una condición de la democracia. Exigimos al Estado argentino que implemente políticas públicas efectivas y sostenidas que garanticen la accesibilidad física, comunicacional, cognitiva y digitales en todas las etapas del proceso electoral, incluyendo el rediseño participativo y accesible de los mecanismos de votación.

Asegurar que las personas con discapacidad podamos votar con autonomía, libertad y dignidad no es una concesión: es una obligación jurídica, ética y política. Cumplir con la Convención es honrar el compromiso democrático de un país que debe aspirar a que nadie quede fuera de la participación política por motivos de discapacidad. Sin accesibilidad, no hay democracia plena.

Gabriela Bruno

Secretaria de Inclusión para Personas con Discapacidad Partido Socialista

Descargá el posicionamiento ACÁ

Repudiamos las declaraciones del presidente Javier Milei hacia Ian Moche

Comunicado de la Secretaría de Inclusión para Personas con Discapacidad del Partido Socialista

Repudiamos las declaraciones del presidente Javier Milei hacia Ian Moche, el niño con autismo y activista por la concientización sobre la temática.

Desde la Secretaría de Inclusión para Personas con Discapacidad del Partido Socialista, expresamos nuestro más enérgico repudio a las expresiones públicas del presidente Javier Milei dirigidas a Ian, un niño con autismo que, con admirable compromiso y claridad, promueve desde hace años la concientización social sobre el autismo y la construcción de una sociedad más igualitaria.

Toda nuestra solidaridad con vos, Ian. Gracias por tu claridad para transmitir información clave, por tu capacidad para sostener tu activismo y por recordarnos, con cada una de tus palabras, que es posible una sociedad más amigable y respetuosa de las diversidades.

Los dichos del presidente no solo son inaceptables desde el punto de vista ético, sino que representan una grave vulneración de los derechos de las personas con discapacidad, en especial de niños, niñas y adolescentes. Además, reproducen discursos estigmatizantes que refuerzan el capacitismo, la discriminación y el odio.

Como fuerza política comprometida con los derechos humanos, la democracia y la justicia social, exigimos al presidente de la Nación que se retracte públicamente y asuma la responsabilidad institucional que su cargo requiere. Las personas con discapacidad merecen respeto, reconocimiento y políticas públicas que garanticen el ejercicio pleno de sus derechos, en línea con la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, con jerarquía constitucional en nuestro país.

Porque la dignidad no se negocia. Porque Ian no está solo. Porque no hay justicia social sin inclusión real.

Secretaría de Inclusión para Personas con Discapacidad del Partido Socialista

Día Nacional de la Accesibilidad

Nota de Opinión.

Hoy en Argentina se celebra el Día Nacional de la Accesibilidad.

¿Qué es la accesibilidad? Es aquello que nos permite a todas las personas poder participar de las diferentes actividades de la comunidad en igualdad de condiciones.

Sin tener que pensar si podré o no subirme al transporte porque no es accesible, sin pensar que lo que quiero estudiar no es para mí porque mi cuerpo tiene tal o cual característica, sin pasar por los filtros de aquellos que diseñaron las páginas web sin contemplar la accesibilidad comunicacional, y así sustantivamente una serie infinita de barreras con las que nos encontramos las personas que vivimos con discapacidad. Discapacidad que no la vivimos como un padecimiento como muchxs creen, sino que padecemos seguir viviendo en comunidades que -pese a contar con excelentes marcos normativos- sigue reproduciendo prácticas excluyentes.

Entonces, más que nunca la accesibilidad debe ser una prioridad para cuidar la tan mentada Democracia que requiere del compromiso de toda la sociedad para remover las barreras actitudinales, comunicacionales y arquitectónicas, para que efectivamente nadie quede atrás!!!

Gabriela Bruno

Secretaria de Inclusión para las Personas con Discapacidad del Partido Socialista

#VidaIndependiente en Japón

Me encuentro participando del Curso grupal sobre Desarrollo de Capacidades de los Líderes con Discapacidad para la Implementación de la CRPD (Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad) de las Naciones Unidas, que se lleva a cabo en Japón desde el día 10 de octubre hasta el día 5 de noviembre de 2024, con una fase en la República de Costa Rica, del 6 al 14 de noviembre de 2024 organizado por la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA).  Cabe destacar que soy la única becaria por Argentina que está participando de esta formación.

La militancia por los derechos de las personas con discapacidad y mi rol como secretaria de Discapacidad de nuestro Partido, la integranción en la Red Latinoamericana de Vida Independiente (RELAVIN), así como también, las experiencias en las gestiones en discapacidad de los gobiernos socialistas en la provincia de Santa Fe, fueron antecedentes sustanciales para poder aplicar a esta beca, que es una gran oportunidad para enriquecer mi labor y aporte.

Comparto mis días con compañeres con discapacidad de Paraguay, Brasil, Nicaragua, Costa Rica, Colombia y Ecuador, más todo el equipo de personas con discapacidad con sus asistentes que trabajan en el Centro de Vida Independiente Mainstream, en la ciudad de Nishinomiya, en la prefectura de Hyōgo. Aquí la #VidaIndependiente es posible por la figura de les asistentes personales que están codo a codo con las personas con discapacidad posibilitando esto sea una realidad, además de tener resueltas cuestiones de accesibilidad, transporte público y cobertura social, entre otras. Me estoy nutriendo de la mayor cantidad de información, para poder traspolar estos saberes a nuestro país.

Me llena de orgullo y potencia saber que nuestro Partido seguirá trabajando para que las personas con discapacidad podamos conquistar la tan mentada autonomía.

Gabriela Bruno: «La filosofía sobre Vida Independiente en personas con discapacidad es una posición política e ideológica desde la que se nos aborda en tanto sujetos de derecho y sujetos políticos, con capacidad de decidir sobre nuestros destinos, con capacidad de arriesgarnos, con capacidad de contar con los apoyos necesarios para concretar esto.»

Hay que dar vuelta la lupa

Nota de Opinión.

Es alarmante el claro ataque hacia el colectivo de personas con discapacidad. Es evidente que la caja de ANDIS les seduce y la necesitan para llevar adelante su plan de crueldad: que es acumulación de dinero para que los números les cierren a costa del hambre del pueblo.

Con este manto de sospecha que están haciendo, poniendo en tela de juicio todo y diciendo curiosamente que “solo el 7% cumplen con los requisitos establecidos” (fuente Infobae). Están diciendo con todas las letras -o números- el impacto del recorte, es decir 93% de las actuales PNC (pensión nacional no contributiva).

Al respecto, observo: ¿creen que el crecimiento en América Latina en estos últimos 20 años de este tipo de pensiones es casual? No, decididamente no, es un paliativo a la pobreza, las personas con y sin discapacidad necesitamos acceder al trabajo, a empleo, poder ganarnos nuestro sueldo con dignidad y no recibir una ayuda económica debiendo acreditar indigencia + incapacidad. Al día de hoy, y tal como lo dice la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad y leyes de más de 40 años en Argentina, debemos acceder al trabajo, así como a los apoyos y accesibilidad necesaria para poder realizarlo.

En este avasallamiento de derechos no se avizora horizonte de trabajo, sólo se ve injusticia y pobreza extrema. Vuelve el modelo de prescindencia… quieren prescindir de nosotros/as!

Esto mismo ocurrió en el Gobierno de Macri… De la mano del recorte en pensiones está la reducción del Programa Incluir Salud, que es quien financia el derecho a acceder a centros de día, centros educativos terapéuticos, hogares, transporte, estimulación temprana, acompañantes terapéuticos, etc. a quienes cobran la pensión y que no tienen otra manera de resolverlo. Entonces esa gran caja que es hoy el Programa Incluir también sería tomada por ellos, ya que dicen que están mal otorgadas las pensiones… ¿Quién pasaría a cubrir todo eso? Las provincias… este desfinanciamiento recae directamente sobre los gobiernos provinciales, ya que los/as ciudadanos/as con discapacidad seguirán necesitando lo mismo que hoy y el gobierno nacional dice que es un curro…

ANDIS tiene además la gran caja de lo inherente a la «Ley de Cheques» (N° 25730) que son fondos para obras, transporte y equipamiento que «bajaba» a las organizaciones (públicas o privadas) que trabajan con personas con discapacidad, a través de programas muy bien instrumentados. ¿Y ese dinero dónde está? ¿Qué digan por favor cómo llegará a impactar en las personas con discapacidad? Ya que eran políticas directas en pos de mejorar la calidad de vida de las personas y son recursos destinados para ese fin.

Gabriela Bruno

Secretaría de Inclusión de las Personas con Discapacidad del Partido Socialista

Fein advierte por la situación “alarmante” en el área discapacidad y por “el desguace del Estado no tiene límites”

La diputada santafecina alertó que el organismo no tiene presupuesto actualizado, se han despedido a 350 trabajadores y se desactivó el Fondo Nacional para la Inclusión Social de las Personas con Discapacidad.

La diputada nacional Mónica Fein (Partido Socialista – Santa Fe) alertó que el ajuste económico y desmantelamiento del Estado que propone el programa del Gobierno nacional, incluye también la desjerarquización y desfinanciamiento de las políticas de discapacidad.

Así, contó que la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) “actualmente no tiene presupuesto, han cerrado sus oficinas del interior del país y fue trasladada a la órbita del Ministerio de Salud”, y analizó: “Esto implica un gran retroceso en derechos obtenidos porque deben garantizarse condiciones y políticas inclusivas, donde las personas puedan desarrollarse en educación, trabajo, tener una vida digna”.

El organismo encargado de implementar las políticas públicas y proteger los derechos de las personas con discapacidad este año “no tiene presupuesto actualizado, se ha desactivado el Fondo Nacional para la Inclusión Social de las Personas con Discapacidad, han despedido a 350 de sus trabajadores de oficinas de todo el país (al menos 16 de ellas con discapacidad), y se ha dado la espalda a una conquista histórica: que los ámbitos de toma de decisiones sean ocupados por las personas con discapacidad, en el marco del derecho a la participación política”, precisó.

“Hemos presentado un proyecto para que se rectifique esta decisión, ya que transferir la ANDIS al Ministerio de Salud implica un abordaje absolutamente médico de las personas con discapacidad, cuando hasta el momento se aseguraban sus libertades e inclusión en todos los aspectos de la vida, yendo en línea con las convenciones internacionales de derechos humanos”, argumentó Fein.

Las organizaciones de personas con discapacidad denunciaron ante el Comité de los Derechos de las Personas con Discapacidad de la ONU las políticas generales y sectoriales del gobierno de Javier Milei y la ausencia de medidas de protección hacia las personas con discapacidad.

“Los impactos generales de las decisiones económicas, los efectos desreguladores del DNU 70/23 en campos como el de la salud, los ajustes en el sistema de prestaciones y sus consecuencias en las restricciones de servicios y apoyos para las personas con discapacidad, la suspensión de políticas urgentes como el programa de Asistencia Directa por Situaciones Especiales (DADSE) y la cobertura de prestaciones y provisión de medicamentos del Programa Incluir Salud, son algunos de los puntos centrales relevados”, sostuvo.

“Este gobierno prioriza el equilibrio fiscal a costa de quienes se encuentran en situación de mayor vulnerabilidad, y continua con el desguace brutal del Estado. Preocupa que el Director actual de la agencia no tenga ningún vínculo reconocido ni trayectoria pública en el campo de la discapacidad y que solo tiene el mérito de haber sido abogado particular del presidente en diversas causas”, concluyó la legisladora.

No al ajuste en discapacidad

Acompañamos el reclamo llevado a cabo en diferentes ciudades del país, por personas con discapacidad, familias, profesionales y organizaciones de y para personas con discapacidad, preocupados y alarmados por el impacto que generará la desregulación del nomenclador que establece un valor único y obligatorio de las prestaciones por discapacidad. Situación que profundizará las desigualdades sociales, dejando en desamparo a quienes no tienen posibilidad de costearlo. Es un atentado a todo lo que garantiza la Ley 24901: “Sistema de Prestaciones Básicas en Habilitación y Rehabilitación Integral a Favor de las Personas con Discapacidad”.

Dicha Ley fue un gran avance en términos de garantía de derechos para las personas con discapacidad, allá por 1997, de la mano de autor: diputado Guillermo Estévez Boero. Normativa que obliga a las obras sociales a brindar servicios a personas con discapacidad, y abarca aspectos como prevención, rehabilitación integral, educación en establecimientos comunes y especializados, capacitación laboral y hasta asistencia en requerimientos básicos de hábitat, alimentación y atención especializada.

Gabriela Bruno participó del 1° Foro Disidente y Feminista Regional en Reconquista

 

Desde la ciudad de Reconquista, un grupo de feministas y disidentes se organizaron para armar el 1er Foro Disidente y Feminista Regional, de nuestro norte santafesino. Allí estuvo convocada, la Secretaria de Discapacidad del PS, Gabriela Bruno, para acercar la mirada interseccional, los aportes desde el Modelo Social de la discapacidad, posicionando la identidad política de los/as/es sujetos con discapacidad.

Entre el 30 de septiembre y el 1 de octubre se llevó a cabo este Foro con el propósito de escuchar vivencias y luchas desde la experiencia de mujeres originarias en la voz de las mujeres de Maipik, Fernanda Boriotti invitó a pensar sobre el recurrente tema de las múltiples violencias del mundo del trabajo, se logró concretar un conversatorio sobre IVE generando una agenda de trabajo y compromisos para avanzar en su implementación. Se abordó la cuestión de la asistencia social y las intervenciones profesionales con poblaciones travestis-trans. Lucho Fabbri expuso sobre Masculinidades por la igualdad. Una ronda diversa permitió conocer sobre la cotidianidad y el acceso (o no) a derechos. Con todas las letras Anabela Vergara habló del placer y de nuestras corporalidades gozosas. Y en ese marco, aposté la perspectiva de discapacidad en relación con los feminismos, con las disidencias, con las oportunidades que tenemos y las que necesitamos construir, reclamar y exigir.

Es de resaltar todo el camino recorrido y profundizado en la provincia de Santa Fe en las gestiones de los gobiernos del Frente Cívico y Social, lo que nos marca la huella por dónde seguir trabajando para ampliar derechos.