El Partido Socialista expresa su profunda preocupación por el proyecto de reforma política y electoral impulsado por el Gobierno Nacional, ya que introduce modificaciones que alteran aspectos esenciales del sistema democrático, restringen las condiciones de participación política y debilitan los principios de pluralidad, equidad y representación que deben regir el sistema electoral.
No se trata de una reforma política, sino de un traje a medida para el Gobierno de Javier Milei. Bajo el pretexto de modernizar el sistema, impulsa la privatización de la política al convertir los recursos económicos en el principal factor para competir y acceder a la representación, cercenando la participación y debilitando la pluralidad democrática.
La iniciativa no solo propone la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), sino que también incrementa las exigencias para la constitución y permanencia de los partidos políticos, incorpora nuevos requisitos para la oficialización de candidaturas y eleva los umbrales para conservar la personería político-electoral. En conjunto, estas medidas reducen el pluralismo y dificultan la participación de fuerzas políticas que representan la diversidad de nuestra sociedad.
Asimismo, el proyecto elimina instrumentos que contribuyen a garantizar mayor equidad en la competencia electoral, como el financiamiento público de campaña, los espacios gratuitos en radio y televisión y los límites al gasto electoral, mientras amplía de manera significativa el peso de los aportes privados. De este modo, la capacidad económica adquiere un rol determinante en la disputa política, profundizando las desigualdades entre quienes compiten.
Las PASO son una herramienta perfectible y susceptible de mejoras. Sin embargo, su eliminación implica trasladar la definición de las candidaturas exclusivamente a las estructuras partidarias, reduciendo la participación ciudadana y debilitando la legitimidad de los procesos de selección.
Las reglas electorales deben promover una competencia abierta, transparente y equitativa, garantizando igualdad de oportunidades para todas las fuerzas políticas. La democracia se fortalece cuando amplía derechos, fomenta la participación y asegura la representación de la pluralidad de voces que conforman nuestra sociedad.
Desde el Partido Socialista reafirmamos nuestro compromiso histórico con la defensa de la democracia, las instituciones republicanas y la igualdad política. Por ello, sostenemos que cualquier reforma electoral debe orientarse a fortalecer la participación ciudadana, la pluralidad de expresiones políticas, la transparencia y la equidad en la competencia, nunca a concentrar el poder ni a convertir los recursos económicos en el principal factor de acceso a la representación.
Creemos en una democracia con más participación, más debates, más transparencia y más pluralismo. Porque la calidad de nuestra democracia no se mide por la fortaleza circunstancial de quienes gobiernan, sino por la posibilidad real de garantizar que todas las voces puedan ser escuchadas y representadas.