Para las juventudes, acceder a una vivienda es cada día más complejo. Los montos en promedio equivalen al 51,8% de un salario estable y al 128,84 del SMVM y, aún si podes pagarlo, la movida no se termina.
A esto se le suma que la inflación crece y crece y los costos de alquilar están ligados a este índice.
Si hablamos de requisitos para alquilar, tenes que tener en cuenta las garantías, los gastos del contrato, sellos, gastos administrativos… y aun queda la mudanza. Y ni hablar si hay que equipar el lugar!
Si tenes hijes, alquilar también tiene desigualdades de género. Se imponen reglas y prejuicios que vulneran el derecho a la vivienda de niños y mujeres.
Sabemos que + COSTOS significan – OPORTUNIDADES y por eso creemos fundamental rediscutir la ley de alquileres con perspectiva joven y de géneros, donde seamos escuchadxs.