Cada día cientos de miles de argentinas y argentinos pasan hambre. Es la paradoja de un país productor y exportador de alimentos que atraviesa una emergencia alimentaria histórica, donde todos los días hay niñas y niños de todas las provincias saltean una comida o concurren a las escuelas sin haber tomado siquiera una taza de leche.
Mientras tanto, nos enteramos de que hay toneladas de alimentos que se arrumban en depósitos gubernamentales acercándose inexplicablemente a su fecha de vencimiento.
Frente a este drama, una situación desesperante para casi la mitad del país, la respuesta de las autoridades nacionales ha sido la indiferencia, la inoperancia y la crueldad.
No hay más tiempo. El Estado nacional tiene que hacerse cargo, reaccionar y dar respuesta urgente a través de políticas efectivas y transparentes.
Desde el Partido Socialista convocamos a todos los sectores de la sociedad civil y en especial a nuestros militantes, a multiplicar acciones y no permanecer ajenos a la grave situación que vivimos.
Hacemos un llamado solidario a dedicar tiempo y esfuerzo, desde el lugar que nos toque, aportando positivamente en esta situación tan dolorosa y preocupante.
Queremos y debemos restablecer la cultura comunitaria por sobre la cultura de la indiferencia. Y ante la política de la crueldad, proponemos la política de la solidaridad.