La propuesta del gobierno nacional es insostenible .
Designando para gastos de funcionamiento el mismo presupuesto del 2023, después de una inflación interanual del 270% sólo ofrecen una actualización del 70%.
Luego de una inflación acumulada del 72% en los 3 meses de gobierno, se ha planteado una paritaria del 16% para sueldos.
Sumado a eso para sostener la educación debemos afrontar los constantes aumentos en transporte público, alimentos, alquileres, entre otros.
Todo eso, acompañando de un gran desfinanciamiento de políticas que promueven el ingreso, la permanencia y el egreso de lxs estudiantes; como las becas PROGRESAR y las becas Manuel Belgrano o muchas becas o beneficios que daban las Universidades y que han sido eliminados o reducidos.
Todas estas medidas se dan en simultáneo con un desfinanciamiento del CONICET y un menosprecio constante del desarrollo en ciencia e investigación de nuestro país.
Una estrategia común para justificar el cierre de servicios o instituciones públicas es primero desfinanciarlas.
Hay que poner un límite a estas medidas, no solo por el futuro de nuestra educación sino por el futuro de la misma para las próximas generaciones.
No podemos pensar en un país desarrollado, sin desarrollo intelectual y equidad.