Presentamos un proyecto para limitar el uso indiscriminado de Decretos de Necesidad y Urgencia por parte del Poder Ejecutivo Nacional, y así poner freno a una forma de gobernar impulsada por el kirchnerismo desde 2006.
Por eso, desde el Partido Socialista proponemos:

Dado el carácter provisorio y excepcional del DNU, deben ser las Cámaras de Diputados y Senadores quienes lo aprueben. Con el rechazo de una sola Cámara legislativa, el DNU pierde su vigencia.

Que el Ejecutivo justifique y fundamente ante la Comisión Bicameral Permanente las situaciones extraordinarias que imposibilitaron el habitual tratamiento de las leyes que derivaron en DNU.

Ampliar la participación de los sectores políticos en la Comisión Bicameral Permanente mediante la ampliación de su número de integrantes a 15 por cada Cámara, previendo también la posibilidad de contar con suplentes.
Ya en la Convención Nacional Constituyente (1994) creada para la reforma constitucional, nos pronunciamos en disidencia de los DNU. Creemos que es fundamental mantener la división de poderes. El Poder Legislativo no puede seguir delegando sus funciones al Poder Ejecutivo.